Pell, el cardenal y la Curia Romana

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Ese prelado manager impopular a la Curia romana

 

Pell


Pubblicato il 30/06/2017
Ultima modifica il 30/06/2017 alle ore 14:58
CIUDAD DEL VATICANO

Sobre retirarse para evitar el predecible choc internacional por la acusación de un “ministro” de la Santa Sede en el cargo, George Pell no ha querido saber nada. A pesar de que era muy consciente de la tormenta se estaba acercando. En declaraciones a los periodistas convocados por la mañana temprano en la oficina de prensa del Vaticano, ha susurrado: “Estos asuntos son objeto de investigación desde hace dos años, se han producido filtraciones a los medios de comunicación, se ha destruido mi imagen de forma implacable”. A pesar de tener 76 años y alguna dolencia, el cardenal australiano alto como un jugador de baloncesto y corpulento como un jugador de rugby, ha dado a entender que él es la víctima. Una historia completamente australiana - Pell hasta hace tres años era el arzobispo de Sydney - pero con repercusiones inevitables en los asuntos internos de la Santa Sede. 

 

Nombrado en 2013 miembro del C9, el consejo de los cardenales que ayudan al Papa Francisco en la reforma de la Curia y en el gobierno de la Iglesia, Pell fue nombrado al año siguiente por el Pontífice argentino como potente “deux ex machin” de las finanzas vaticanas, necesitadas de reforma también a causa de las investigaciones de la magistratura italiana. Francisco lo pone a la cabeza de la “Secretaría para la Economía”, un dicasterio nuevo para centralizar los procedimientos, controlar los gastos, los criterios y la inversión. Pell entra a formar parte de la Curia romana como un elefante en una cacharrería, encargado de suministrar una cura drástica a un enfermo considerado por muchos, especialmente en el mundo anglosajón, como una institución opaca.  

 

Modos ligeros, carácter duro, centralizador, con alguna dificultad para trabajar de manera colegial, teniendo en cuenta los rituales, las costumbres, las tradiciones y la diplomacia curial. Su llegada como “superministro” económico coincide con la afirmación al otro lado del Tíber de una mentalidad muy (para algunos demasiado) empresarial: consultorías ofrecidas a las más prestigiosas sociedades internacionales, colaboradores externos con sueldos exorbitantes llamados a controlar cuentas y balances o a estudiar reformas económico-administrativas.  

 

No faltan tensiones, contrastes y, finalmente, conflictos: entre Pell y la Secretaría de Estado a la que él mismo había acusado públicamente de mantener fondos fuera de los balances oficiales. Y sobre todo entre Pell y el Apsa, la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica, dicasterio guiado por el cardenal Calcagno. El cardenal australiano no ha evitado presentar cualquier objeción a sus ideas y a su gestión como una resistencia al nuevo curso de la transparencia, culpando a los curiales italianos de resistirse a la reforma. Estos últimos, a menudo contrarios a ceder competencias y control sobre el dinero, lo han considerado siempre un cuerpo extraño al Vaticano.  

 

Francisco, que había elegido Pell y le había dado un enorme poder, sucesivamente lo ha parcialmente redimensionado, no consintiendo, por ejemplo, que mantuviera tanto la vigilancia sobre la gestión de la gran parte de los bienes inmuebles, como la gestión de éstos mismos. La excedencia, no se sabe por cuánto tiempo “temporal” del purpurado australiano llega después de la imprevista dimisión el auditor de las cuentas, Libero Milone, un hombre cercano a él. No hay que olvidar por otra parte que Pell ha sido uno de los portadores de las posiciones conservadoras sobre los temas del matrimonio y de la familia en los últimos Sínodos. Seguramente, el corpulento cardenal no se ha desentendido frente a la responsabilidad, aceptando someterse a largos y extenuantes interrogatorios –si bien a través de conexiones vídeo desde Roma-- por parte de la Royal Commission encargada de investigar el ocultamiento de los abusos sexuales en el clero. Negando, en este caso fuertemente, cualquier responsabilidad.  

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