Papa Francisco, cuidado con los falsos profetas. Dios no nos abandona nunca

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Una multitud de gente en el Angelus


El Papa advierte de "los falsos mesías" que ofrecen "supuestas certezas del mundo"

"Dios no nos abandona nunca"

Francisco invita a "caminar en la esperanza, trabajar para construir un mundo mejor pese a las dificultades"

Jesús Bastante, 13 de noviembre de 2016 a las 12:12
Las construcciones humanas, aun las más sacras, son pasajeras, y no podemos poner en ellas nuestras seguridades
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Francisco, en el Angelus de hoy

  • Francisco, en el Angelus de hoy
  • Decenas de miles de personas en San Pedro
  • El Papa bendice a los fieles tras el Angelus

(Jesús Bastante).- Tras la misa con los pobres en San Pedro, Francisco dirigó el rezo de un concurrido Angelus con decenas de miles de fieles en la plaza. En sus palabras, el Papa advirtió de "los falsos mesías, guerras o revoluciones porque también esto es parte de este mundo", y frente a las "supuestas certezas" del mundo, contrapuso la gran verdad de la fe: "Dios no nos abandona nunca, nunca".

Bergoglio hizo referencia en sus palabras al texto del Evangelio en el que Jesús anuncia que, llegado el día, no quedaría "piedra sobre piedra" del Templo de Jerusalén para explicar que "las construcciones humanas, aun las más sacras, son pasajeras, y no podemos poner en ellas nuestras seguridades".

"Cuántas presuntas certezas parecían definitivas, y han resultado efímeras. Del otro lado, cuántos problemas eran irresolubles, y han sido superados", recordó el Papa, quien pidió "no dejarse aterrorizar ni desorientar por las guerras, las revoluciones, la fatalidad... aunque formen parte de la realidad de este mundo".

En este punto, el Pontífice destacó que "la historia de la Iglesia está repleta de personas que han sufrido sufrimientos terribles con serenidad, porque tenían la certeza de estar en las manos de Dios". Porque Dios "es un padre fiel, que no abandona a sus hijos. Dios no nos abandona nunca, nunca. Esa certeza debíamos tenerla en el corazón. Dios no nos abandona, nunca".

Esta seguridad nos debe animar a "caminar en la esperanza, trabajar para construir un mundo mejor pese a las dificultades y los acontecimientos tristes que marcan la existencia personal y colectiva, es lo que verdaderamente cuenta".

Recordando el Año de la Misericordia, que hoy toca a su fin con la clausura de las puertas santas en las diócesis de todo el mundo, el Papa subrayó el empeño de estos meses, Francisco invitó a hacer realidad "el cumplimiento del Reino de Dios, por un lado, y por el otro, a construir el futuro sobre esta tierra, trabajando para evangelizar el presente, para que sea un tiempo de salvación para todos", con la certeza de que "Dios conduce nuestra historia". "Nuestra vida no se puede perder, porque está en sus manos. Porque Dios nunca abandona a sus hijos".

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