"Que no me idealicen, soy pecador y falible", Papa Francisco

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Papa Francisco: hay que reflexionar sobre los “viri probati”

Entrevista con la revista semanal alemana «Die Zeit»: la falta de vocaciones es un problema que debe ser afrontado, pero la abolición del celibato obligatorio no es la solución 

AP

Papa Francisco


Pubblicato il 08/03/2017
Ultima modifica il 09/03/2017 alle ore 13:21
CIUDAD DEL VATICANO

Papa Francisco cree que hay que reflexionar sobre los “viri probati”, hombres casados con fe demostrada a quienes encomendar algunas funciones sacerdotales, para afrontar la falta de vocaciones en algunas zonas, pero excluyó la abolición del celibato obligatorio, en una entrevista con la revista semanal alemana «Die Zeit». 

 

«Debemos analizar si los “viri probati” son una posibilidad», afirmó Jorge Mario Bergoglio, y «también debemos establecer cuáles tareas podrían asumir, por ejemplo en comunidades aisladas. La Iglesia siempre debe reconocer el momento justo en el que el Espíritu pide algo». Francisco subrayó que «la vocación de los sacerdotes representa un problema enorme» y que «la Iglesia deberá resolverlo», pero «el celibato libre no es una solución», como tampoco abrir las puertas de los seminarios a personas que no tengan una auténtica vocación. «El Señor nos ha dicho: “Recen”. Es esto lo que falta, la oración. Y falta el trabajo con los jóvenes que buscan orientación». Un trabajo «difícil», pero «necesario», ya que lo piden los jóvenes. 

 

El Papa concedió a finales de febrero la entrevista al director de «Die Zeit», Giovanni di Lorenzo, pero será publicada en la edición de papel de mañana en Alemania. Se trata de la primera entrevista de este Pontífice con una publicación alemana. 

 

El Papa no expresó ninguna postura sobre la cuestión de las mujeres «diaconesas», pero recordó que había creado una comisión en el Vaticano para que estudiara la cuestión. Subrayó también que durante la próxima reunión de este organismo se informará sobre el desarrollo del debate. 

 

Francisco también se refirió a algunas cuestiones de gobierno, empezando por la historia de la Orden de Malta: «Para mí, el cardenal Burke no es un opositor», afirmó. Y explicó que el purpurado estadounidense todavía es Patrono de la Orden, pero que no podía afrontar las críticas porque «ya no actuaba solo», por lo que fue necesario «poner un poco de orden en la Orden, y por eso envié a un delegado que tiene un carisma diferente del de Burke». Y, recordó el Pontífice argentino, Burke es un excelente jurista, como demostró en el mensaje que le envió sobre un caso de abusos sexuales en Guam, a donde ha sido enviado: «Le estoy muy agradecido por esto», explicó el Papa, rechazando la idea de algunos de que lo hubiera enviado para librarse de él. 

 

En cuanto a los carteles que aparecieron en la ciudad de Roma en contra del Papa, dijo: «el dialecto romano de los carteles era maravilloso». «No los escribió un hombre cualquiera de la calle, sino una cabeza inteligente», comentó. El Papa, en general, explicó: «Desde que fui elegido Papa, no he perdido mi paz. Yo puedo comprender que mi forma de actuar no le guste a alguno, esto está absolutamente bien. Cada uno puede tener su opinión. Esto es legítimo, humano y enriquece». ¿También los carteles y la falsa primera página de «L’Osservatore Romano» dedicada a las dudas («dubia», en latín) que le enviaron cuatro cardenales enriquecen? «“L’Osservatore” falsificado no». 

 

El Papa insistió en que no quiere que lo idealicen: «No digo que yo sea un pobre diablo, pero soy una persona normal, que hace lo que puede. Es como me siento». «Yo —explicó Francisco en la entrevista que fue titulada “Soy un pecador y soy falible”— soy pecador y soy falible, y no deberíamos olvidar que la idealización de las personas es una forma de agresión. Cuando soy idealizado me siento agredido», porque la idealización no concede que una persona sea «un pecador falible». 

 

En la entrevista con «Die Zeit», Francisco también habló de algunos momentos oscuros: «Yo me he referido a momentos negros y a momentos vacíos. También conozco los momentos vacíos». «Hay momentos oscuros —explicó— en los que yo digo: “Señor, yo no comprendo”. Y no son solo momentos de oscuridad interior, sino aflicciones que yo mismo provoco con mi pecado». El papa recordó que la «fe es un don. Es dada», pero si no logra atravesar las crisis no crece y corre el peligro de quedarse niña. 

 

Francisco recordó que tuvo una novia antes de elegir el sacerdocio, y subrayó que con esta chica todavía no tenía planes de matrimonio. 

 

En la entrevista, el Papa argentino afrontó también cuestiones de actualidad política, como el desempleo juvenil, el problema de la baja natalidad y el populismo, «que usa al pueblo». «El populismo es malo y acaba mal —sentenció—, como nos lo demostró el siglo pasado». 

 

También recordó su viaje a Lund, en Suecia, del año pasado para celebrar los 500 años de la Reforma luterana, e indicó que este año no podrá ir a Alemania, en donde la Iglesia protestante y la Iglesia católica celebrarán el evento de 1517 con diversas ceremonias en común. Este año, explicó «el calendario está muy lleno». En cuanto a 2018, dijo: «todavía no lo sé, no hay nada en programa».