La orgía gay y la drogadicción de un monseñor del Vaticano

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Coccopalmerio medió para que el Papa le adjudicara el piso al cura de la orgía gay

INFOVATICANA
26 Julio, 2017

¿Intervino el Papa para que se le entregara un apartamento de Doctrina de la Fe al monseñor que ha organizado la “orgía gay”? Según un periódico estadounidense, Francisco habría adjudicado personalmente el piso a Luigi Capozzi, secretario del cardenal Coccopalmerio.

Maike Hickson / One Peter Five– La semana pasada recibimos un texto que nos fue enviado por fuentes italianas de confianza. En él se ofrecían detalles sobre un escándalo reciente que ha llenado todos los titulares internacionales. La historia estalló en junio cuando una redada de la policía vaticana interrumpió un orgía homosexual, que incluía consumo de droga, en un apartamento situado dentro de la Ciudad del Vaticano. El escenario de este sórdido relato no era un apartamento vaticano cualquiera, sino uno ubicado en el mismo edificio en el que están las oficinas de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Tal como escribió el vaticanista Edward Pentin en su artículo del 8 de julio: “Muchos encontrarán este comportamiento, que ha tenido lugar en el Santo Oficio, no sólo inadmisible, sino también enormemente sacrílego”.

El ocupante del apartamento en cuestión es Monseñor Luigi Capozzi, secretario del Cardenal Francesco Coccopalmerio, presidente del Consejo Pontificio para los Textos Legislativos. Coccopalmerio ha propuesto el nombramiento de Capozzi a obispo. En lo que atañe al apartamento que sirvió como escena del crimen, Pentin lo describe así:

“El informe [de Il Fatto Quotidiano] detalla que esa zona del edificio está reservada no sólo a los monseñores, sino también a alto cargos de la curia, sugiriendo que el secretario tiene amigos influyentes en cargos importantes que pueden haberle ayudado a obtener un apartamento tan prestigioso”.

Pentin también cita a un miembro de la Curia que ha hecho ulteriores comentarios sobre este incidente:
“Mientras tanto, un miembro importante de la curia, fuente fidedigna, ha declarado al Register que ha oído de ‘diversas fuentes’, entre ellas la de otra figura de relevancia de la curia, que la historia es verdadera.

Ha declarado también que el alcance de las prácticas homosexuales en el Vaticano “nunca ha sido peor”, a pesar de los esfuerzos iniciados por Benedicto XVI después del escándalo de Vatileaks en 2012 para cortar de raíz toda desviación sexual de la curia”.

Tras recibir el informe publicado más abajo, que contiene nueva información sobre el caso Capozzi, la semana pasada nos pusimos en contacto con Greg Burke, Director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, y con Don Slawek, secretario del Cardenal Müller, para pedir confirmación sobre estos hechos tal como nos han sido referidos. Ninguno de los dos ha respondido a nuestras preguntas. Tal vez sea importante subrayar que en su artículo del 8 de julio, Pentin ofreció una curiosa descripción del silencio con el que le acogió Burke cuando habló con él acerca de este tema:

“El portavoz de la Santa Sede, Greg Burke, dejó muy claro que no confirmaría las acusaciones referentes a la orgía, y no hizo ningún comentario cuando se le preguntó si podía confirmar todas o algunas de las partes de la información referida por Il Fatto Quotidiano. Preguntado más tarde si el Vaticano comentaría algo cuando la historia hubiera recibido atención a nivel global, Burke siguió en su actitud de no hacer comentarios”.

Parece que el Vaticano prefiere no confirmar ni negar los detalles de esta historia. Consideremos estos hechos adicionales tal como nos han llegado desde Italia. De este modo podremos considerar el trato que tiene el Papa con algunos de sus cardenales. Presentamos el siguiente texto tal como lo hemos recibido de nuestras fuentes. Lo hemos traducido para mayor claridad:

Cáncer en la curia

En ese mismo apartamento del venerable Palacio del Santo Oficio, en el que los gendarmes del Vaticano hicieron hace algunas semanas, en medio de la noche, una redada en una orgía homosexual, confiscando también grandes cantidades de cocaina, la vida podría haber sido mucho más relajada y piadosa si las cosas hubieran seguido siendo medianamente normales y razonables en el Vaticano. Pero dicha “normalidad” ya no existe.

Este apartamento, ahora mancillado, había estado vacío durante bastante tiempo y parecía que podía ser la vivienda ideal para uno de los asistentes especiales del Cardenal Gerhard Müller que, en esa época, estaba buscando apartamento y, si era posible, quería que estuviera cerca del lugar de trabajo de su jefe. Este apartamento era ideal para él. Parecía estar ya todo decidido cuando, de repente, el Cardinal Francesco Coccopalmerio -muy cercano al Papa Francisco- lo reclamó con urgencia porque podía ser una vivienda muy útil para su propio secretario de dicasterio… precisamente ese apartamento, en aquel entonces aún vacío.

Una intervención personal del Papa Francisco en persona resolvió al final la cuestión, y de manera muy rápida: esta hermosa vivienda no fue a parar al asistente del Cardenal Müller, sino al secretario curial que, más tarde, lo convirtió junto a sus amigos -y, parece ser, con algunos “muchachos de alquiler”- en un nido de escapadas homosexuales y experimentos con drogas.

Como dicen los franceses, a veces con ironía: “Tant pis!” [“¡Qué se le va a hacer!”].
 

(Artículo publicado originalmente en One Peter FiveTraducción de Helena Faccia Serrano)