La habilidades de los introvertidos que desean los extrovertidos

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Sylvia Löhken: "Hasta que aprendió a hablar en público, la gente se iba de los discursos de Obama"

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El director de 'Piscosis' o 'Los pájaros' Alfred Hitchcock es uno de los introvertidos más ilustres. GETTY

Nombrada Conferenciante del año en 2012 en Alemania, la experta en comunicación y 'coach' explica en su libro 'El éxito de los introvertidos' cómo explotar sus puntos fuertes

Cuando hablamos de un introvertido nos imaginamos al típico friki sin afeitar, "encerrado ante un ordenador varios días que va desperdigando por encima del teclado migas de pizza a domicilio. Pero este friki no es más que un estereotipo de una persona reservada", explica la doctora en Lingüística y Comunicación y coach Sylvia Löhken en su libro 'El éxito de los introvertidos' (Vergara). Löhken es una de ellas, pero supo vencer su miedo a hablar en público hasta el punto de ser nombrada en 2012 Conferenciante del Año en Alemania, su país natal. Ahora se dedica a dar charlas para ayudar a otros como ella a triunfar en todo lo que se propongan. ¿Están los introvertidos condenados a tener menos éxito? "¡Al contrario! Y ya es hora de buscar sus puntos fuertes", afirma. El 30% de la población mundial lo es, entre ellos personajes ilustres y muy exitosos: Barack Obama, Mark Zuckerberg, Bill Gates, Angela Merkel o Alfred Hitchcock.

¿Cómo consigue una introvertida convertirse en una gran oradora?
A primera vista, a las personas silenciosas no nos gusta hablar en público, pero hay muchos oradores introvertidos. Por lo general, estamos muy bien preparados porque tememos fastidiarla públicamente y la preparación nos brinda seguridad. Personas históricas famosas como Gandhi o Churchill sufrieron ansiedad severa, pero decidieron que su causa era tan importante que hablaron de todos modos. Tratamos de centrarnos en lo que necesita el público porque estamos acostumbrados a escuchar y analizar estas necesidades en silencio.
¿Por qué un introvertido puede alcanzar tanto o más éxito que un extrovertido?
Todos los días observamos alardear públicamente a gente en Facebook o LinkedIn. También lo vemos en reuniones de negocios cuando ese tipo del departamento de ventas recibe un gran aplauso por un pequeño logro que simplemente presentó con mucho ingenio. En cambio, las personas tranquilas prefieren evitar jactarse. En primer lugar, se necesita mucha energía para hacer algo que no es sencillo para ellos. En segundo, presumir tiene un efecto enervante. Y, tercero, admitámoslo, los introvertidos sienten que todo ese ruido no es adecuado para su yo silencioso. Los tímidos exitosos no intentan imitar las actitudes extrovertidas, eso nos haría poco auténticos y poco persuasivos. En cambio, nos enfocamos en nuestros puntos fuertes.
¿Cuáles son esas fortalezas?
Los introvertidos tienen algunas áreas en sus cerebros que son diferentes de las mismas zonas en cerebros extrovertidos. Prefieren la tranquilidad, son cuidadosos, no les gusta la sobreestimulación y piensan mucho. Hay 10 puntos fuertes que se basan en estas diferencias cerebrales: prudencia, centrarse en lo sustancial, concentración, saber escuchar, calma, pensamiento analítico, independencia, perseverancia, preferencia por escribir en vez de hablar y empatía. La mayoría de los pensadores más famosos del mundo fueron o son introvertidos: Marie Curie, Immanuel Kant o Friedrich Nietzsche, Charles Darwin o Isaac Newton.
 ¿Y la principal debilidad?
No hay luz sin sombra: las mismas diferencias biológicas crean otros 10 típicos obstáculos introvertidos: miedo, demasiada atención al detalle, no llevan bien el exceso de estimulación, pasividad, evasión, ser excesivamente cerebrales, autoengaño, fijación, evitar el contacto y evitar el conflicto.
¿Cómo se enfrenta un introvertido al desafío de superar sus miedos?
Hay un proceso de tres pasos que ayuda. 1.¿Qué es tan importante para ti que vale la pena el dolor? Si algo no vale la pena, probablemente no lo haremos. Barack Obama, otro famoso introvertido, decidió que necesitaba hacer algo con su mala forma de hablar en público porque necesitaba habilidades para promover su causa. Hasta entonces, la gente se quedaba dormida durante sus discursos o simplemente se iba. 2. ¿Qué nuevo hábito puede llevarte allí? Como la tenacidad es una fortaleza introvertida, las personas calladas generalmente son muy buenas para adherirse a nuevos hábitos. Obama practicaba y recibía entrenamiento regularmente. 3. ¿Dónde hay oportunidades para practicar? Use todas las ocasiones que pueda encontrar para ejercitar su nuevo hábito. Fue esta perseverancia la que le dio a Obama su nueva imagen como un orador fantástico. ¡Un maravilloso altavoz introvertido!

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