HOY, minga de confesiones en Sta. Rita, tu parroquia.

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HOY, MINGA DE CONFESIONES EN SANTA RITA, TU PARROQUIA



(Vida parroquial).- Desde hace unos ocho años, en el Decanato sur centro que aglutina un 40% de parroquias del sur de Quito, y a iniciativa de nuestro párroco P. Guido Bass, se inició este espacio para ofrecer el sacramento de la reconciliación en la cuaresma a los feligreses con la participación de los  párrocos del Decanato.

   Hoy, como, consecutivamente, se realiza cada año, le toca el turno de las CONFESIONES, a nuestra parroquia de Santa Rita.


  A esta penitencial acuden todos los feligreses que deseen, quienes pueden confesarse de manera ágil con el sacerdote que elijan. Al haber el concurso de varios ministros, la espera es mínima. El año pasado hubo 17 confesores.

   Hoy, aspiramos que el número se mantenga. Estarán abiertos varios espacios para la confesión: Iglesia, edificio y salón parroquial.

  Al finalizar los sacerdotes y el equipo parroquial están invitados a compartir una cena.

  Damos la bienvenida a los hermanos párrocos confesores y pedimos al Señor que nos dé sensatez y despierte en cada uno de nosotros el amor hacia la Reconciliación.



5 pasos para Confesarse

Recuerdalos:
1. Exámen de conciencia: Recordar todo lo actuado en contra de la voluntad de Dios desde mi última confesión.

2. Dolor de corazón: Estar, sinceramente, arrepentido de haber ofendido al Señor, los hermanos,  a uno mismo.

3. Propósito de enmienda o de cambiar: Tener la disposición de querer caminar en la senda del Señor, corriendo mi vida.

4. Decir los pecados al confesor (Sacerdote u obispo): Es la confesión oral o por señas inequívocas,
teniendo presente los 10 mandamientos. Es un abrir el corazón a Dios ante el ministro con sencillez y humildad. Se trata de decir nuestros pecados no los de otro.

5. Cumplir la penitencia que mande el ministro o satisfacción de obra: Es decir, hacer, lo más inmediato posible, lo que recomienda el confesor. Aunque el pecado con el arrepentimiento del penitente y la absolución del confesor queda perdonado, con esta pequeña obra, alabamos al Señor y reconocemos su infinita ternura y misericordia.

¡Nunca te canses de confesarte!